Puente hacia el Este
Encabezada por el abad primado Jeremias Schröder OSB, una delegación benedictina visitó varios monasterios ortodoxos rusos a principios de julio de 2026, dando continuidad al mandato papal de fomentar las relaciones con las Iglesias orientales.
6 julio 2026
A principios de julio de 2026, una delegación benedictina visitó varios monasterios ortodoxos rusos en el área metropolitana de Moscú. El programa se organizó en cooperación con el Departamento de Relaciones Eclesiásticas Exteriores del Patriarcado de Moscú.
El viaje siguió la tradición de las relaciones benedictinas con las Iglesias orientales, un mandato otorgado a la orden monástica más antigua de la Iglesia católica por los papas León XIII y Pío XI.
El surgimiento del monacato benedictino antes del Gran Cisma de 1054 y la experiencia compartida del estilo de vida monástico facilitan estas relaciones. San Benito y santa Escolástica, su hermana, son venerados en las iglesias tanto de Oriente como de Occidente.
Además de visitar varios monasterios y conventos, la delegación estableció contactos con instituciones de educación superior de la Iglesia ortodoxa rusa, que generalmente están dirigidas por monjes. Un servicio solemne en la catedral católica de Moscú concluyó la visita.
La delegación estuvo encabezada por el abad primado Jeremias Schröder OSB. Entre los participantes se encontraban el archiabad Luca Fallica OSB de Montecassino, el archiabad Cirill Hortobágyi OSB de Pannonhalma, el abad Urban Federer OSB de Einsiedeln, la abadesa Noemi Scarpa OSB de Sant’Anna en Bastia Umbra como representante de todas las hermanas benedictinas italianas, así como la hermana Rafaela Kołodziejak OSB y el padre Sebastian Hacker OSB de Viena, la profesora hermana Manuela Scheiba OSB de Alexanderdorf, cerca de Berlín, y el padre Adalberto Piovano OSB de Dumenza, cerca de Milán.
Como signo de comunión espiritual, los benedictinos entregaron una reliquia de san Andrés Apóstol y una edición facsímil de la carta Pacis Nuntius emitida por el papa Pablo VI en 1964, en la que el papa declaró a san Benito patrón de Europa.
Todos los miembros de la delegación recibieron un icono que representa a san Benito de Nursia junto a san Sergio de Rádonezh, cuya vida y obra guardan una estrecha semejanza con las de san Benito como patriarca del monacato occidental.
Ambos ofrecen a Cristo los monasterios que fundaron y que aún existen hoy: la archiabadía de Montecassino y la Laura de la Trinidad y San Sergio en Sérguiev Posad. Cristo sostiene en sus manos la palabra del Evangelio en latín y eslavo eclesiástico: «que todos sean uno» (Juan 17,21).





